miércoles, 9 de enero de 2013

Escribir Ficción: Capítulo 1. El qué, el cómo y el porqué (I)

Los próximos días, semanas, meses, iré subiendo los ejercicios de un curso de escritura que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente han tenido a bien traerme este año, ya que he sido un niño muy bueno.

El curso está en un libro: "Escribir Ficción. Guía Práctica de la Famosa Escuela de Escritores de Nueva York" por el Gotham Writer's Workshop-

En este libro cada capítulo trata un aspecto del proceso de escritura, y propone varios ejercicios prácticos en los que el lector debe lanzarse a escribir, por ello sin enrollarme más arranco con el primero.

(I) Elige una obra de ficción que aprecies. En una única frase intenta definir cuál es el principal motivo por el que te gusta leer ese relato. Después describe de qué maneras diferentes crees que el autor provocó ese efecto.

Dios, qué bloqueo, me siento como si no me hubiera leído un libro en la vida. Ya sé cómo se siente George Bush...

De todas formas, como hay que escoger una obra de ficción para el ejercicio, y tampoco tiene por qué ser mi favorita, me lanzaré por una que he revisitado frecuentemente: "El Señor de los Anillos" de J.R.R. Tolkien.

Ahí va mi frase con el motivo por el que me gusta leerlo:

Me gusta leer el Señor de los Anillos porque me traslada a lugares fantásticos y me hace vivir aventuras inolvidables.

Para describir de qué maneras diferentes el autor consigue este efecto me puedo morir...

La ambientación de "El Señor de los Anillos" es poco menos que perfecta, un mundo sólido, sin fisuras, unos personajes perfectamente definidos y diferenciados, hasta las canciones que cantan a la luz del fuego bajo una noche estrellada corresponden a leyendas e historia antigua "Real" de la Tierra Media, creando una sensación de conjunto sublime, una interconexión total.

La acción es compleja pero está perfectamente estructurada para no perder al lector a través de sus muchas páginas, resolviendo problemas con el mismo ritmo trepidante que aparecen otros nuevos. Incluso en los tiempos lentos de aparente calma, disfrutamos la belleza de las descripciones y de las canciones, leyendas antiguas, anécdotas, etc...

Finalmente consigue crear un vínculo emocional con los personajes principales, en los que nos vemos reflejados, en esa lucha por hacer lo correcto en un mundo que te reta hasta que tienes que sacar lo mejor de ti para poder superar cada barrera. Esto lo consigue con un minucioso trabajo de la psicología de los personajes que presentan puntos de enganche, aspectos con los que cada persona se puede sentir identificada.

Para el primer ejercicio creo que con esto vale, ya iremos desperezando la mente y los dedos, digo yo, jejeje.


lunes, 11 de junio de 2012

El tren



Del andén del olvido, donde los ecos resuenan en negro, donde las sombras se funden en lágrimas de vapor y humo, el tren ha partido.
Del hogar de los sueños vacíos, del palacio de los besos de hielo, de la noche eterna, fría, húmeda, yerma...el tren ha salido.
 Sin dirección ni rumbo, sobre las vías del tiempo perdido, la única guía de un corazón de fuego, la ilusión renovada de un niño y único destino: la vida...el tren ha partido.

domingo, 10 de junio de 2012

Y otra vez...

Otra vez Otra vez levantarse, sacudirle el polvo y mirar hacia adelante. Otra vez sumarse a esta loca noria de la vida, cada día más carente de sentido. Otra vez sentir que sólo soy el espejismo de lo que soñé ser, y que las noches pasan largas, frías, oscuras... Sin embargo una luz se cuela en mi penumbra, una vela arde en mi caverna una tenue música suena, llenando con sus ecos la morada de un corazón tibio y adormecido. La tormenta ya pasó, y aunque me dejó malherido no acabó conmigo, así que de nuevo toca ponerse al timón de mi navío, enderezar el rumbo, arriar las velas y dirigirse hacia puertos inexplorados, hacia mundos desconocidos, a lugares donde todo el oro del mundo es una sonrisa sincera y el diamante más precioso es el suspiro que brota de tus labios tras escuchar un "Te quiero".

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿Cuándo?

¿Cuándo cerrará tu herida?

¿Cuándo?

¿Cuándo descubriré que estoy vivo?

sábado, 10 de diciembre de 2011

Que os Jodan!

A todos los que os alegráis de verme triste,
a los que deseáis que muerda el polvo,
a los que pensáis que no podré subir más alto,
a todos los que no estuvisteis ahí cuando se os necesitó,
sin acritud,
que os jodan.
Hoy el puto mejor día de mi vida, llevo las riendas de mi destino
y nada me puede parar.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Feliz...¿o qué?




Sin más pesar que el pasar del tiempo,
sin más llanto que llueva en tu mejilla,
sin más meta que matar el tedio,
pasa, paso a paso mi vida.

Dónde las ansias de abrazar el aire,
dónde el anhelo de aferrar el cielo,
dónde el hierro candente de tu risa,
dónde el amor, bendita agonía.

Sin más pesar que el pasar del tiempo
pienso que fui más feliz siendo triste,
quizás por añorar lo que he tenido,
quizás por olvidar que me perdiste.

Pd: Un saludo a mis sufridos y silentes lectores reincidentes, en especial para esa dulce levantina y la que me lee desde tierras frías. ;-)

lunes, 14 de marzo de 2011

El camino


Sube, baja y vuelve a subir.

Cuán frágil el terreno bajo tus pies cuando
amanece el día y desconoces qué hacer con él.

Qué fácil perderse en caprichos, nostalgia y lamentos,
todo antes que mirarse a uno mismo, tragar saliva y luchar.

Luchar por cambiar aquello que no te gusta de tu vida,
luchar por crecer por mejorar como persona,
luchar por aceptar que sólo nunca podrás hacerlo
y saber dónde te podrán ayudar.

Es más fácil acurrucarse en un rincón
y ver cómo el tiempo se altera a tu alrededor,
viviendo horas eternas como días,
días como años, y años que corren como minutos...

Esperando que cambie algún día.

Pero sin hacer nada por ello.

Dale un sentido a tu vida. Inicia la lucha.
Ármate de valor y busca el apoyo para avanzar.

La parte más complicada y crítica de un viaje
es dar el primer paso en la dirección correcta.

Una vez en el camino te perderás, darás rodeos,
tendrás sensación de que nunca llegas a nada,
pero en el fondo sabes que estás acercándote a la meta.

Ponte en marcha, haz de tripas corazón,
deshazte del ancla que te ata, que te está matando
y lánzate al vacío.

Una vida marcada por el temor a no equivocarse
sólo puede resultar en una cosa:
una vida que ha quedado por vivir.




(Imagen perteneciente a www.timtim.com)